jueves, 23 de abril de 2009

El infierno del norte

Fanático de la Paris Roubaix, quizás la prueba ciclista más espectacular del mundo y un acontecimiento nacional en Francia y sobre todo en Bélgica donde las clásicas de abril son una locura. La clásica de las clásicas, El infierno del norte o La última locura son algunos de los nombres que recibe, son más de 50 kilómetros y 30 tramos, de un total de más de 250, sobre adoquín y se diferencian en la dificultad, los más largos y duros reciben la calificación de tramo de 5 estrellas. En carrera las caídas se multiplican, el dolor en las piernas nunca paran y miles de aficionados en las cunetas disfrutando. No me termino de explicar como muchos esprinters son los ganadores finales de estas pruebas y en cambio ciclistas que van muy bien para arriba no pueden llegar a la vuelta final al velódromo que cierra la prueba. Los españoles no hacen acto de aparición y un gran Andoni Flecha es el único capaz de crear ilusión para los nuestros por ganar, es un crack. El dominador de los últimos años es Tom Boonen que hace que en Bélgica sea como un Dios. Y es que son estas pruebas, al igual que lo hace el mundo del rugby, que desde aquí no se termina de entender, pero que paralizan el país por un acontecimiento que hace que el ser humano esté en condiciones sobrehumanas en su límite, eso es lo que gusta, a mí el primero. De verdad que si no la habéis visto es muy recomendable, siempre gana el más fuerte y el que más suerte ha tenido, solo terminarla es doctorarse como ciclista y es tan dura que cuando ves al ganador levantar los brazos te alegras, te da igual si es belga, francés o alemán.

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